Con su aire desenfadado y su espíritu alegre, Mademoiselle Rochas in Love se desliza con ligereza por las calles de París. Inconfundible, su aura es irresistible. A su paso, la elegancia parisina y alegremente desenfadada de Mademoiselle Rochas hace latir con fuerza los corazones.
Un gran bouquet floral ambarino y seductor, como una oda al amor de las heroínas de hoy. En su estela nos deja la dulzura y la efervescencia del despertar de los primeros sentimientos y la profundidad imperecedera que transforma los amores fugaces en grandes historias.
Por supuesto, todo comienza con un flechazo. La combinación de una brillante manzana caramelizada, una pera de frescura vivificante y una fresia suave aunque radiante que despierta todos los sentidos. Ya está, imposible resistirse...
Los sentimientos se aceleran en un vertiginoso vuelo de miles de pétalos suaves y aterciopelados. Un absoluto de rosa se abre en un ramillete de peonía y revela una floralidad delicada y, sin embargo, siempre estimulante. El corazón de Mademoiselle in Love late con fuerza, feliz, decididamente enamorado. La sensual comodidad del cashmeran le da esa intuición, no, este encuentro no será pasajero.
El idilio se intensifica, el amor se declara en una infusión de vainilla que acaricia la piel con deleite. La rutina no existe, gracias a un vibrante contraste cálido-frío de cedro y pachulí, que aporta a la estela una profunda elegancia. Un irresistible plus de atractivo, como solo el amor verdadero puede proporcionar.




